Cuando hablamos de magnetismo lo primero que nos viene a la mente son dos imanes que se atraen o rechazan. Pero hay también otro tipo de magnetismo regido por las mismas leyes, que es el que generamos las personas con nuestros pensamientos. Dichos pensamientos emiten una energía vibratoria que funciona como si fuese una antena. Esta manda una frecuencia y atrae exactamente otra vibración de la misma frecuencia. El principio de la Ley de Atracción o Magnetismo, basado en la física cuántica, señala que una energía emitida atraerá únicamente otra energía melliza o igual.
Los pensamientos son disparadores de energía que activan la Ley de Atracción. Aunque no podamos ver esa corriente con nuestros sentidos, ella existe y atrae energía semejante todo el tiempo: el 100% de las veces sin fallar. Es Ley Universal. Un pensamiento negativo atraerá energía/circunstancias negativas y un pensamiento positivo atraerá energía/circunstancias positivas. Cuando sintonizamos la radio para escuchar música clásica, ésta envía una señal y obviamente lo que recibiremos como respuesta a nuestro mensaje energético es música clásica. Es la única recepción posible. No escucharemos Hip Hop, Tango o Rock’n Roll. La vida se traduce de esa manera.
No hay forma de engañar o quebrantar la Ley de Atracción. Ella funciona en el Universo siempre de la misma forma: tanto en el caso de imanes, como de pensamientos. Sean nuestros pensamientos positivos o negativos, sea nuestra intención buena o mala: la Ley de Atracción continúa actuando y respondiendo.
“La vida es hermosa. Vivirla no es una casualidad.” Albert Einstein
Pensar y sentir genuinamente que somos los diseñadores de nuestra realidad nos pone en una posición activa y de responsabilidad ante la vida que deseamos crear. Podemos cambiar lo que no nos gusta en forma consciente cuando cambiamos la forma de pensar y por consiguiente nuestro magnetismo. Ambos están íntimamente ligados. ¿Cómo se empieza a pensar diferente? A través de un proceso de creación consciente.
El individuo debe preguntarse:
¿Qué quiero vivir?
¿Qué deseo que me pase?
¿Qué quiero experimentar?
¿Qué tipo de trabajo ambiciono?
¿Qué cosas me gustan?
¿Qué tipo de pareja ó de relaciones pretendo en mi vida?
Y por sobre todo, la mayor pregunta es: ¿Por qué? ¿Por qué quiero lo que quiero? Detente un minuto y respóndete esa pregunta.
A veces pasamos tanto tiempo pensando, conversando, quejándonos o escribiendo sobre lo que no nos gusta que nos olvidamos de aquellas cosas que desearíamos vivir. Nos cuesta más trabajo escribir una lista de lo que queremos lograr en la vida, que de aquellas cosas que nos mantienen en un estado de insatisfacción constante y sobre las que irónicamente hablamos y pensamos todo el tiempo.
“La inteligencia consiste no solo en el conocimiento sino también en la destreza de aplicar los conocimientos a la práctica.” Aristóteles
Hay que empezar a visualizar lo deseado para activar la Ley de Atracción a nuestro favor y manifestar dinero, amor, salud y cualquier cosa que deseemos en nuestra vida. Cada vez que pensemos en ello estaremos mandando una señal, una vibración. Para muchas personas este paso es muy difícil de aplicar ya que se encuentran limitadas por el concepto de escasez u otros miedos, si ese es tu caso la solución para reprogramar tu mente la encuentras aquí.
Los pensamientos son disparadores de energía que activan la Ley de Atracción. Aunque no podamos ver esa corriente con nuestros sentidos, ella existe y atrae energía semejante todo el tiempo: el 100% de las veces sin fallar. Es Ley Universal. Un pensamiento negativo atraerá energía/circunstancias negativas y un pensamiento positivo atraerá energía/circunstancias positivas. Cuando sintonizamos la radio para escuchar música clásica, ésta envía una señal y obviamente lo que recibiremos como respuesta a nuestro mensaje energético es música clásica. Es la única recepción posible. No escucharemos Hip Hop, Tango o Rock’n Roll. La vida se traduce de esa manera.
No hay forma de engañar o quebrantar la Ley de Atracción. Ella funciona en el Universo siempre de la misma forma: tanto en el caso de imanes, como de pensamientos. Sean nuestros pensamientos positivos o negativos, sea nuestra intención buena o mala: la Ley de Atracción continúa actuando y respondiendo.
“La vida es hermosa. Vivirla no es una casualidad.” Albert Einstein
Pensar y sentir genuinamente que somos los diseñadores de nuestra realidad nos pone en una posición activa y de responsabilidad ante la vida que deseamos crear. Podemos cambiar lo que no nos gusta en forma consciente cuando cambiamos la forma de pensar y por consiguiente nuestro magnetismo. Ambos están íntimamente ligados. ¿Cómo se empieza a pensar diferente? A través de un proceso de creación consciente.
El individuo debe preguntarse:
¿Qué quiero vivir?
¿Qué deseo que me pase?
¿Qué quiero experimentar?
¿Qué tipo de trabajo ambiciono?
¿Qué cosas me gustan?
¿Qué tipo de pareja ó de relaciones pretendo en mi vida?
Y por sobre todo, la mayor pregunta es: ¿Por qué? ¿Por qué quiero lo que quiero? Detente un minuto y respóndete esa pregunta.
A veces pasamos tanto tiempo pensando, conversando, quejándonos o escribiendo sobre lo que no nos gusta que nos olvidamos de aquellas cosas que desearíamos vivir. Nos cuesta más trabajo escribir una lista de lo que queremos lograr en la vida, que de aquellas cosas que nos mantienen en un estado de insatisfacción constante y sobre las que irónicamente hablamos y pensamos todo el tiempo.“La inteligencia consiste no solo en el conocimiento sino también en la destreza de aplicar los conocimientos a la práctica.” Aristóteles
Hay que empezar a visualizar lo deseado para activar la Ley de Atracción a nuestro favor y manifestar dinero, amor, salud y cualquier cosa que deseemos en nuestra vida. Cada vez que pensemos en ello estaremos mandando una señal, una vibración. Para muchas personas este paso es muy difícil de aplicar ya que se encuentran limitadas por el concepto de escasez u otros miedos, si ese es tu caso la solución para reprogramar tu mente la encuentras aquí.



0 comentarios: